Visión Mundial
es una organización cristiana de socorro y desarrollo
que promueve el bienestar y crecimiento de las comunidades.
Nació en el 1950 con el propósito de ayudar
a los y las niñas que quedaron huérfanas como
consecuencia de la guerra de Corea. Y ya hoy ha crecido hasta
convertirse en la organización cristiana de desarrollo,
socorro y defensoría de justicia más grande
del mundo, a través de su misión de crear un
futuro sostenible para los niños, las niñas
y sus familias.
Está basado en el Desarrollo Transformador
Sostenible: un proceso en el que las personas asumen responsabilidad
ante su condición de vida y luchan por cambiarla.
El foco de nuestro trabajo descansa en las necesidades de
los niños y las niñas y, por ende, en sus respectivas
comunidades. El punto clave del Desarrollo Transformador Sostenible
está, precisamente, en producir cambios en la vida
de tantos niños y niñas de nuestras comunidades
empobrecidas, lo cual repercutirá en la transformación
de sus padres y sus comunidades. Esto se logra cuando la gente
reconoce las fuentes de cambio que tiene en sus comunidades
y a partir de este conocimiento se involucra en programas
de salud, agricultura, educación, microempresa, defensoría.
De ahí, que nuestro trabajo pretende asesorar y acompañar
a todas las comunidades con las que trabajamos en la búsqueda
de su desarrollo.
En medio de las emergencias, Visión Mundial fomenta
el desarrollo:
• Promoviendo la participación de aquellos a
quienes servimos.
• Siendo sensibles y respetando las culturas y relaciones
locales.
• Uniéndonos, siempre que sea posible, a socios
nacionales.
• Brindando atención inmediata a la recuperación
económica.
• Construyendo la paz a través de la reconciliación
y el crecimiento de la sociedad civil.
• Fomentando la habilidad de las comunidades para manejar
las emergencias en áreas de desastres.
• Somos cristianos
• Estamos comprometidos con los pobres
• Valoramos a las personas
• Somos mayordomos
• Somos socios
• Somos sensibles
Seguir a Jesucristo, nuestro Señor y
Salvador, trabajando con los pobres y oprimidos para promover
la transformación humana, buscar la justicia y proclamar
las buenas nuevas del Reino de Dios.